Aprender a dibujar retratos puede parecer difícil al principio, pero con estos pasos básicos cualquiera puede conseguirlo.
MATERIALES
Necesitas un lápiz, papel y ganas de practicar. Si tienes un HB y un 2B mejor, pero con el lápiz que tengas en casa es más que suficiente para comenzar, lo importante aquí no son los materiales sino perderle el miedo al papel en blanco.
Opcional: Lápiz HB, lápiz 2B, papel de dibujo 120g, goma blanca y difumino.
PASO A PASO
Paso 1 — La forma básica de la cabeza. Puedes usar de referencia una foto que te guste o bien, crear este retrato desde cero. Empieza dibujando un óvalo, no tiene que ser perfecto. Este óvalo es la guía sobre la que construirás todo lo demás. La cabeza humana vista de frente tiene forma de huevo con la parte más ancha arriba.

Paso 2 — Las líneas guía. Divide el óvalo con una línea horizontal justo en el centro. Ahí van los ojos. Añade otra línea horizontal a mitad de la distancia entre los ojos y el mentón. Ahí va la nariz. Y otra línea a mitad entre la nariz y el mentón, donde va la boca.

Paso 3 — Los ojos y cejas. Los ojos tienen forma de almendra. La distancia entre los dos ojos es aproximadamente igual al ancho de un ojo. Este es el error más común: poner los ojos demasiado juntos. Dibuja primero la forma exterior y luego el iris, la pupila y el párpado superior que es más marcado que el inferior.
Las cejas definen la expresión de la cara más que cualquier otro elemento. Empieza por la forma general sin dibujar pelo a pelo. La ceja arranca desde encima del lagrimal, sube hacia el arco y baja hacia la sien. El punto más alto suele estar sobre el tercio exterior del ojo. Una vez tienes la forma, añade trazos cortos y suaves en la dirección del crecimiento del pelo. No dibujes una línea continua, siempre trazos sueltos.

Paso 4 — La nariz. La nariz es más sencilla de lo que parece si la simplificas. Dibuja solo las aletas y la punta, sin intentar dibujar el puente entero. Menos es más.
Paso 5 — La boca. El labio superior tiene forma de arco de Cupido, con dos picos. El inferior es más redondo y carnoso. La línea que separa los labios es la más oscura y definida.

Paso 6 — Refinar y sombrear. Una vez tienes todas las proporciones, borra las líneas guía y empieza a definir los contornos. Añade sombra suave en los lados de la nariz, debajo del labio inferior y en los lados de la cara para darle volumen.

Los ojos son lo que le da vida al retrato. Cuando creas que ya están terminados, añade dos detalles que marcan la diferencia: marca las pestañas con trazos cortos y curvados siguiendo la forma del párpado, y deja un pequeño punto sin sombrear en el iris, el punto de brillo. Ese punto blanco es lo que hace que los ojos brillen y el retrato cobre vida de verdad.

Dibujar retratos no es sólo talento, es práctica y observación. Cuanto más observes las proporciones de la cara real antes de dibujar, mejor resultado obtendrás.


